Guus Hiddink ha sido nombrado nuevo entrenador del Chelsea. Firma por lo que resta de temporada y, en principio, compartirá el cargo de técnico del Chelsea con el de seleccionador ruso. Digo que en principio porque se pretende convencer a Román Abramovich para que Hiddink se dedique exclusivamente a su labor en el Chelsea y le sustituya en la selección rusa el ex-seleccionador español y actualmente técnico del Fenerbahçe, Luis Aragonés. La decisión definitiva es de Román Abramovich que es la persona que paga el 100% del salario de Hiddink, tanto en el Chelsea, como en la selección rusa. En mi opinión, yo no soy partidario que un entrenador comparta dos cargos totalmente diferentes. La primera consecuencia será que Hiddink no jugará amistosos con Rusia, en el que da como argumento que los amistosos solo sirven para lesionarse. A pesar de ello, esta situación no es nueva para Hiddink, ya que se encontró con la misma circunstancia anteriormente, compartiendo cargo de entrenador del PSV Eindhoven y seleccionador australiano. Es más que probable que si Luis Aragonés es despedido del cargo de técnico del Fenerbahçe, será quien sustituya a Guus Hiddink como técnico ruso. Una próxima derrota podría propiciar la marcha del "sabio de hortaleza", y su destino sería la selección rusa. A su favor jugaría que tiene un sueldo muy inferior al de Hiddink, aunque estando Abramovich de por medio, no parece que vaya a ser un problema.
Guus Hiddink llega a un Chelsea con muchos problemas deportivos y con serios problemas de vestuario. Llega una persona que se caracteriza por sacar el máximo rendimiento. Dirigió a la selección de Corea en el Mundial de 2002, con la que llegó a semifinales, y en esta última Eurocopa, Rusia eliminó a Holanda, que era, junto con España y Portugal, una de la sensaciones del campeonato. Llega el técnico ideal para intentar exprimir al máximo a sus jugadores y luchar por la ansiada Champions que quiere Román Abramovich. En la premier intentará recuperar la senda del triunfo, sobre todo en casa, para intentar meterse en la pelea con Manchester United y Liverpool. Si Hiddink no consigue devolver el buen ambiente en el vestuario, y sacar el máximo rendimiento a sus futbolistas, no lo conseguirá nadie. Un entrenador que apuesta por un juego vistoso, defensa adelantada y presionando arriba para llegar en pocos toques a la porteria rival.
Una incógnita será ver si Hiddink es capaz de sacar ese plus extra que consiguió sacar en otros equipos, ya que hay muchos antecedentes en que un entrenador saca el máximo en equipos pequeños, y en un equipo grande no es capaz. En definitiva, un Hiddink que no se encuentra un papel fácil, y habra que ver como lo resuelve, y si el hombre de los milagros consigue reconducir la situación del Chelsea.